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Friday, July 8, 2011

La biblioteca de Victoria Ocampo

Biblioteca de Victoria Ocampo. Foto bajada de seinelibros.blogspot


La biblioteca de Victoria Ocampo, en su villa de San Isidro, cuenta con más de 11.000 libros, -muchos con dedicatorias de famosos autores-, que habían quedado olvidados desde su muerte en 1979. Hoy, los libros están restaurados y digitalizados, se puede consultar el catálogo y más en la página:
Y visitar la galería de fotos de su restauración:
¨La biblioteca de Villa Ocampo integra esa mansión histórica que habitó Victoria. Hasta hace poco estaba abandonada, con goteras en el comedor, plantas trepadoras que entraban por las ventanas, el jardín francés, de diseño belle époque, transformado en un bosque e insectos que se comían los libros. La Unesco, que recibió la casa en donación de Victoria, inició un proyecto nuevo en 2003: hoy el sitio está recuperado y atrae a unos treinta mil visitantes por año, entre turistas y escolares, jubilados y embajadores, y el visitante más habitual: la familia de clase media, que viene el fin de semana a pasear, a tomar el té y a entender cómo era la Argentina opulenta de antes y cómo puede ser que esa chica de mal carácter, criada para ser una buena esposa por institutrices severas, prefirió dedicar su vida y su fortuna a cambiar el país, pero no por medio de la política tradicional, como lo habían hecho sus antepasados ricos y poderosos, sino de una forma más sutil pero más efectiva: transformando la música, la arquitectura, la moda, la literatura, las convenciones sociales, las ideas y las costumbres de la gente.
Los bisabuelos Ocampo retratados por Prilidiano Pueyrredon recuerdan el academicismo del siglo XIX y el poder de las grandes familiar terratenientes. Las lámparas Bauhaus o las fundas blancas de algodón forman parte de la cruzada modernista de Victoria: son una reacción contra la rigidez decimonónica, acaso contra el mundo al que su padre quería someterla. En el comedor las sillas son de paja, porque así lo eran en lo de Coco Chanel, en París, el día que las dos amigas almorzaron en la cocina, y Victoria entendió que Chanel necesitaba de lo rústico, de lo simple y de lo económico para diferenciarse de los nuevos ricos que lo tienen todo. Lo mismo una Ocampo, habrá pensado. Por eso en su casa también hay botellones de vidrio convertidos en lámparas o una silla de mimbre junto a las Luis XVI. Es la forma que tenía Victoria de decir qué me importa, una de las marcas registradas de su estilo.
Así, el valor de Villa Ocampo no sólo está en su arquitectura, su jardín y sus colecciones: lo distinto, lo especial es que fue testigo de lo mejor de nuestra historia cultural, de las ideas y los conflictos que vivió el país desde mediados del siglo XIX hasta la década de 1960. Podríamos decir, desde la época de Sarmiento, amigo de la familia, hasta la de los Beatles, cuyos discos sonaban en el viejo tocadiscos de Victoria.¨

Villa Ocampo. Foto bajada de escapadas.com

REFERENCIA:
Nota de Nicolás Helft para La Nación, sección ADN Cultura
http://www.lanacion.com.ar/1387062

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